Mañana como quien dice me voy ya para Roma, por una parte tengo muchisimas ganas de ir, de olvidarme de todo esto y de todo el mundo que dejo aquí, de algunos más que de otros. Lo único malo de este viaje es que antes de ir tengo que pasar revisión, como los coche para ver que todo está medianamente bien... para eso, dentro de una horitas me tengo que ir a pasar el dí y la noche al hospital... un sitio que cada vez me gusta menos pero que a la vez es cuando más lo estoy necesitando.

Ayer me dieron muchos ánimos, muchas esperanzas... todas se han ido, yo no creo que un viaje y menos de tan pocos días me vaya a cambiar tanto la vida, así que a la vuelta ya sé lo que me espera, más sesiones de chapa y pintura.
Voy a intentar pasármelo todo lo mejor que pueda, y a la persona que va conmigo también quiero hacérselo pasar bien... no es plan de estar todo el día encerradas en el hotel porque no pueda ni salir a la calle. tengo que sacar fuerzas de donde no las tengo. Por otro lado me están metiendo mucha presión, yo creo que no deberían, y me estoy callando, ya se sabe lo que pasa cuando una se calla mucho durante mucho tiempo. En los viajes por suerte no soy la misma persona que está aquí en casa y menos en este que voy con una persona que se merece muchisimo pasarlo bien, no tener preocupaciones y disfrutar de esta semanita fuera de casa... así que ya que no lo voy hacer por mi, lo voy hacer por ella. Pero me fastidia que me digan que me tengo que portar bien, me lo dicen porque no me conocen... sino no dirían ni la mitad de las cosas que me están diciendo.
Bueno, a la vuelta ya os contare mis aventuras por Roma y que tal ha salido todo, que esperemos que sea bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario